GATO Y RATÓN EN SOCIEDAD. Libro ilustrado para chicos de 3 a 8: La clásica e inolvidable historia con hermosas imágenes y rimas divertidas para contar ... a leer. (Cuentos de los Hermanos Grimm) por Liz Doolittle

December 11, 2019

GATO Y RATÓN EN SOCIEDAD. Libro ilustrado para chicos de 3 a 8: La clásica e inolvidable historia con hermosas imágenes y rimas divertidas para contar ... a leer. (Cuentos de los Hermanos Grimm) por Liz Doolittle
Titulo del libro : GATO Y RATÓN EN SOCIEDAD. Libro ilustrado para chicos de 3 a 8: La clásica e inolvidable historia con hermosas imágenes y rimas divertidas para contar ... a leer. (Cuentos de los Hermanos Grimm)
Autor : Liz Doolittle
Fecha de lanzamiento : March 28, 2015
Número de páginas : 18
Editor : UNITEXTO Digital Publishing

GATO Y RATÓN EN SOCIEDAD. Libro ilustrado para chicos de 3 a 8: La clásica e inolvidable historia con hermosas imágenes y rimas divertidas para contar ... a leer. (Cuentos de los Hermanos Grimm) de Liz Doolittle está disponible para descargar en formato PDF y EPUB. Aquí puedes acceder a millones de libros. Todos los libros disponibles para leer en línea y descargar sin necesidad de pagar más.

La mágica y eterna historia del GATO Y RATON EN SOCIEDAD contada en rimas para deleite de los chicos!
Las hermosas ilustraciones se podrán encontrar en el interior del libro. ¡Disfrute de la lectura!

Había una vez un gato y un ratón;
que vivían en una vieja, vieja habitación
El gato amigo del ratón quería ser;
para así uno del otro poder depender.

El ratón al principio estuvo dudoso;
de que pasase lo peor fue temeroso.
Escuchó que es difícil ser amigo de un gato;
que traicionan y que por eso es insensato.

Pero la actitud del gato fue muy decidida;
incluso dijo que podrían compartir la comida
El invierno se aproxima y hay que guardar;
mucha comida para las ansias poder aguantar.

El ratón aceptó y como amigos andaban;
incluso por su nombre se llamaban.
Se ayudaban uno al otro en cualquier obligación;
una amistad tan extraña para un gato y un ratón.

Un recipiente con mantequilla un día encontraron;
y les revolvió el estómago cuando la olfatearon.
El gato dijo: “El recipiente debemos conservar;
hay mucho, algún día hará falta y podremos usar”

Conservaron dentro de una iglesia el recipiente;
para tener que comer ante cualquier inconveniente.
Guardaron el frasco bajo el altar, muy escondido,
esperando en algún momento ser compartido.

En la mantequilla pensaba el gato todo el día;
quería comer un poco aunque sabía que no debía.
Un día no pudo más aunque intentó ser fuerte;
su impulso egoísta se hacía cada vez más presente.

“Iré a visitar a un amigo;” dijo mintiendo;
“Necesita mi ayuda, me la ha estado pidiendo”
El ratón asintió, entendiendo la situación;
“Yo puedo cuidar de la casa, ve sin preocupación.”

El gato la mantequilla sólo un poco lamería;
el ratón no podía enterarse de su osadía.
El gato regresó a casa muy complacido;
y el ratón le preguntó cómo le había ido.

“Todo salió bien;” el gato respondió;
Pero el ratón no supo que el gato mintió.
El gato quiso ir por más al siguiente día;
Su egoísmo sin querer cada vez más crecía.

“Amigo, hoy visitaré a mi hermana;
por favor vigila la casa esta mañana.”
El ratón asintió y dijo que lo haría;
la casa muy ordenada él mantenía.

El gato terminó lo que había en el recipiente;
¡Se lo comió todo y era mucho el sobrante!
Él se sintió mejor sin compartirle al ratón;
quien tristemente se quedó solo sin su porción.

“Comamos la mantequilla” dijo el ratón un día;
se imaginó a él mismo comiendo esa delicia.
No había nada más que comer para la cena;
estaban vacíos los recipientes y la alacena.

El gato asintió después de la proposición;
Al ratón no fue necesario hacer una confesión.
En los ojos del gato lo notó muy evasivo;
la mantequilla había sido siempre su objetivo.

Gato, prometiste que sería compartido;
pero a comerlo solo te has atrevido.
El gato no sintió culpa alguna por su decisión;
Compartir la mantequilla no era su intención.

“Cállate pequeño ratón que ya fue suficiente,
eso te pasa por ser tan imprudente.
Ahora tengo hambre de nuevo y te comeré;
nunca fui un buen amigo y jamás lo seré.”

Y LA MORALEJA DE ESTE CUENTO ES

La confianza no viene fácilmente. Pero cuando se gana la confianza de alguien, no los traiciones por tus propios intereses egoístas. Si haces un trato con alguien, mantén tu compromiso con el trato y se siempre alguien en que se pueda confiar. Compartir es cuidar al otro y si haces amigos, significa que compartes con ellos y no haces nada para herirlos.

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